Más de tres décadas después, el Senado vuelve a abrir sus puertas en Perú. Con ello, se deja atrás el modelo unicameral que rigió desde 1993 para dar paso a un sistema parlamentario bicameral que marcará una nueva etapa en la vida política del país.
A partir de 2026, el Poder Legislativo estará integrado por 190 parlamentarios: 60 senadores y 130 diputados. No se trata únicamente de un aumento en el número de representantes, sino de una nueva forma de legislar, fiscalizar y representar a la ciudadanía.
Este cambio representa una de las reformas políticas más trascendentes de las últimas décadas. Restituye un modelo histórico que acompañó al Perú desde la primera Constitución de 1823 hasta 1992, cuando se instauró un Congreso unicameral con la Constitución de 1993.
El nuevo diseño del Congreso asigna funciones exclusivas y diferenciadas al Senado y a la Cámara de Diputados, de modo que cada una desempeñe un rol específico en el proceso legislativo. Con ello se busca fortalecer la representación política, someter las iniciativas a una segunda instancia de debate, reforzar el control político y mejorar la calidad de las leyes.
Los senadores y diputados ejercerán sus funciones durante cinco años, y, mientras dure su mandato, no podrán desempeñar otro cargo público ni ejercer otra profesión u oficio, salvo las excepciones previstas por la Constitución.
Aunque el Congreso estará conformado por dos cámaras, seguirá siendo una sola institución. Su representación recaerá en la Presidencia del Congreso, cargo que será ejercido de manera alternada por los presidentes del Senado y de la Cámara de Diputados durante un año. El primer año corresponderá al titular del Senado asumir la conducción del Legislativo.
El Senado y la Cámara de Diputados funcionarán de manera autónoma. Cada uno contará con su propio Pleno, como máxima instancia de decisión; además tendrán comisiones ordinarias encargadas de analizar y dictaminar los proyectos de ley.
Sin embargo, determinados asuntos de especial trascendencia requerirán la participación conjunta de todos los senadores y diputados, reunidos en el Pleno del Congreso.
Entre esos temas figuran la aprobación de la Ley de Presupuesto, la Ley de Endeudamiento, la Ley de Equilibrio Financiero, los créditos suplementarios y la Cuenta General de la República, para ver temas de límites y para escuchar el mensaje del presidente de la república, entre otros.
La nueva organización parlamentaria incorpora también órganos integrados por senadores y diputados en igual número y respetando la proporcionalidad de los grupos parlamentarios.
1. La Comisión Bicameral de Presupuesto y Cuenta General de la República. Tendrá a su cargo el análisis y dictamen de las iniciativas relacionadas con el presupuesto nacional, las finanzas públicas y el control de la ejecución del gasto público.
2. La Comisión Permanente. Entrará en funciones durante el receso del Senado y la Cámara de Diputados.
En el Congreso bicameral, los senadores y diputados se organizan en grupos parlamentarios o bancadas congresales según el partido político por el que fueron elegidos.
Sin embargo, con el fin de preservar la estabilidad de la representación política, el Reglamento del Congreso fija reglas para evitar el transfuguismo. Cada parlamentario podrá cambiar de bancada solo una vez durante el periodo congresal y únicamente después de haber permanecido un año en su grupo de origen. Asimismo, no podrán constituirse nuevas bancadas durante el quinquenio legislativo.
Los congresistas que renuncien o sean expulsados de su bancada pasarán a integrar el Grupo Mixto o podrán incorporarse a otra bancada por única vez.
No obstante, quienes integren el Grupo Mixto o hayan cambiado de bancada no podrán formar parte de la Mesa Directiva del Congreso, de la Junta de Portavoces ni de las mesas directivas de las comisiones ordinarias hasta concluir el siguiente periodo anual de sesiones.
En esos casos, sus atribuciones se limitarán a presentar proyectos de ley y participar en el trabajo de las comisiones parlamentarias.
Las principales diferencias en composición, organización, funciones, aprobación de leyes y estructura interna.
congresistas en una sola cámara
60 senadores y 130 diputados
Fuente: Congreso de la República del Perú.
El Senado estará conformado por 60 representantes. Selecciona una agrupación política para conocer a los senadores electos por distrito electoral único nacional y por distrito electoral múltiple.
Fuente: JNE - datos electorales de senadores electos para el periodo 2026-2031.
Con el retorno de la bicameralidad, el Senado vuelve a ocupar su lugar en el Poder Legislativo como la Cámara Alta. Estará conformado por 60 senadores: 30 elegidos en un distrito electoral nacional y otros 30 en representación de las regiones y de los peruanos residentes en el exterior.
Los senadores ejercerán un mandato por cinco años y podrán ser reelegidos de manera inmediata para un nuevo periodo.
Su papel en el nuevo Congreso será de una cámara revisora. Cada proyecto de ley aprobado por la Cámara de Diputados deberá pasar por un segundo análisis antes de ser aprobado en última instancia y enviado al Poder Ejecutivo para su promulgación.
A diferencia de la Cámara de Diputados, el Senado no puede ser disuelto por el presidente de la república.
Si la Cámara de Diputados fuera disuelta conforme al procedimiento constitucional, el Senado continuará en funciones y asumirá temporalmente la administración de la Cámara Baja hasta la elección de los nuevos diputados.
El Senado desarrollará su labor a través de siete comisiones ordinarias:
El Senado tendrá la última palabra en la revisión de los proyectos de ley aprobados por la Cámara de Diputados. Antes de que una iniciativa sea aprobada y se convierta en ley, podrán modificarla o rechazarla.
Todo proyecto de ley aprobado por la Cámara de Diputados deberá pasar por una nueva revisión en el Senado. Los senadores podrán ratificar el texto, realizar cambios o rechazarlo antes de convertirse en norma. Si transcurre un año sin que el Senado emita un pronunciamiento, la iniciativa quedará aprobada en aplicación de una suerte de silencio legislativo.
El Senado también ejercerá control sobre los decretos legislativos, los decretos de urgencia, los estados de excepción dados por el Ejecutivo, así como los tratados internacionales, conforme a las competencias que le asigna la Constitución.
Otra de las funciones del Senado será designar a las altas autoridades del Estado como los magistrados del Tribunal Constitucional, el defensor del Pueblo, el contralor general y a tres directores del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). También ratifica al presidente del BCRP y al superintendente de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS).
Asimismo, deberá autorizar los viajes del presidente de la república al exterior y el ingreso de tropas extranjeras al territorio nacional en los casos previstos por la Constitución.
A diferencia de la Cámara de Diputados, el Senado no presentará proyectos de ley ni conformará comisiones investigadoras.
Su papel estará centrado en revisar las iniciativas legislativas aprobadas por los diputados, solicitar información a las entidades públicas y ejercer funciones de control político dentro del ámbito de sus competencias.
El Senado resolverá las acusaciones constitucionales formuladas por la Cámara de Diputados.
En ese proceso podrá suspender, destituir o inhabilitar a un funcionario para el ejercicio de la función pública hasta por diez años por infracciones a la Constitución o haber cometido delitos en el ejercicio de sus funciones.
También le corresponderá decidir sobre la vacancia del presidente de la república en los casos previstos por la Constitución.
El primer Senado del Congreso bicameral estará integrado por seis bancadas:
La Cámara de Diputados será el punto de partida de la actividad legislativa del nuevo Congreso bicameral. Integrada por 130 representantes elegidos para un periodo de cinco años, asumirá la responsabilidad de debatir las principales iniciativas, fiscalizar la gestión del Ejecutivo y representar directamente a la ciudadanía.
Los diputados ejercerán un mandato irrenunciable y podrán ser reelegidos de manera inmediata. Desde esta cámara se impulsará buena parte del trabajo parlamentario antes de que las propuestas pasen al Senado para una segunda revisión.
Buena parte del trabajo de los diputados se desarrollará en 16 comisiones ordinarias. En ellas se analizarán los proyectos de ley, se elaborarán los dictámenes y se realizará el seguimiento de las políticas públicas dentro de cada sector.
La Cámara de Diputados será la puerta de entrada para aprobar una ley. Allí se presentarán, debatirán y aprobarán, en primera votación, los proyectos de ley que luego serán remitidos al Senado para su revisión.
Además de legislar, los diputados ejercerán la representación política de la ciudadanía y canalizarán las principales iniciativas de interés nacional.
La Cámara de Diputados concentrará buena parte de las funciones de fiscalización del nuevo Congreso. Podrá crear comisiones investigadoras para examinar asuntos de interés público y solicitar información a las entidades del Estado.
También tendrá la atribución exclusiva de formular acusaciones constitucionales ante el Senado contra los más altos funcionarios del Estado, entre ellos el presidente de la república, ministros de Estado, congresistas, jueces y fiscales supremos, integrantes de la Junta Nacional de Justicia, magistrados del Tribunal Constitucional, el defensor del Pueblo y el contralor general de la república.
Otra de sus funciones centrales será supervisar la actuación del Poder Ejecutivo. Será la única cámara que podrá interpelar y censurar a los ministros de Estado, además de debatir la cuestión de confianza planteada por el Consejo de Ministros.
Asimismo, recibirá al presidente del Consejo de Ministros dentro de los 30 días posteriores a su nombramiento para exponer y debatir la política general del Gobierno. A diferencia del sistema vigente hasta ahora, esa presentación no concluirá con un voto de investidura.
A diferencia del Senado, la Cámara de Diputados sí podrá ser disuelta por el presidente de la república cuando haya censurado o negado la confianza a dos Consejos de Ministros, conforme a lo previsto en la Constitución.
Si ello ocurre, la Mesa Directiva del Senado asumirá temporalmente la administración de la Cámara de Diputados mientras se convocan elecciones para elegir a los nuevos representantes, proceso que deberá realizarse dentro de los cuatro meses siguientes.
El primer Congreso bicameral tendrá la siguiente composición en la Cámara de Diputados:
Esta distribución definirá las mayorías parlamentarias y el peso político de cada bancada en la aprobación de leyes, el control político y la conducción de las comisiones.
El proyecto pasa por comisiones, debate y votación en la Cámara de Diputados y luego en el Senado antes de llegar al Poder Ejecutivo.
Los congresistas, el Poder Ejecutivo y los demás órganos con iniciativa legislativa presentan el proyecto de ley.
Inicio de la propuestaLa iniciativa se deriva a la comisión correspondiente, donde se analiza el contenido y se elabora el dictamen.
Análisis técnico y políticoEl Pleno de la Cámara de Diputados debate el dictamen y lo aprueba si alcanza la votación requerida.
Primera votaciónEl dictamen llega al Senado, pasa por las comisiones correspondientes, se debate y vuelve a dictaminarse sin desnaturalizar la iniciativa.
Plazo máximo: 15 díasEl Pleno del Senado debate el dictamen y lo aprueba si alcanza la mayoría exigida.
El dictamen aprobado se envía al presidente de la República, quien puede promulgarlo u observarlo.
Plazo: 15 días hábilesEn síntesis: el sistema bicameral incorpora una segunda revisión legislativa antes de que el proyecto llegue al Poder Ejecutivo.
Fuente: Congreso de la República del Perú.
1. Presentación del proyecto
Los congresistas, el Poder Ejecutivo y los demás órganos con iniciativa legislativa presentan un proyecto de ley.
2. Comisión especializada
La iniciativa es derivada a la comisión especializada correspondiente, donde se analiza y se elabora el dictamen.
3. Aprobación en Diputados
El Pleno de la Cámara de Diputados debate el dictamen y lo aprueba si obtiene la votación requerida.
4. Revisión en el Senado
El dictamen va a la Cámara de Senadores en un plazo máximo de 15 días. Pasa por las comisiones respectivas, se debate y se vuelve a dictaminar, sin desnaturalizar la iniciativa.
5. Aprobación en el Senado
El Pleno del Senado debate el dictamen y lo aprueba si alcanza la mayoría de votos exigida. Si lo rechaza, se archiva definitivamente.
6. Promulgación u observación
El dictamen aprobado es enviado al presidente de la república, quien dispone de 15 días hábiles para promulgarlo u observarlo.
Silencio parlamentario
Si la Cámara de Senadores no se pronuncia sobre un dictamen aprobado por la Cámara de Diputados en un año, plazo establecido en su reglamento, este se considerará aprobado.
Espacios de coordinación entre senadores y diputados para tratar asuntos de interés del Estado y del Congreso, incluyendo temas legislativos. Puede darse cuando existan discrepancias sobre un proyecto de ley a fin de evitar que la iniciativa sea archivada.
Desde hace más de un siglo, el hemiciclo de la Cámara de Diputados ha sido testigo de algunos de los episodios más importantes de la historia política del Perú. En este recinto han sesionado generaciones de parlamentarios, han jurado los congresistas elegidos y han asumido el mando los presidentes de la república.
Inaugurado en 1908 como la primera gran obra del Palacio Legislativo, el hemiciclo fue diseñado por el arquitecto francés Emilio Robert, y desde entonces se ha convertido en uno de los espacios más emblemáticos del Congreso.
Su diseño semicircular reúne los escaños alrededor de la Mesa Directiva, una distribución concebida para favorecer el debate y el intercambio de ideas entre los parlamentarios.
Cada rincón del recinto guarda parte de la historia republicana. En el centro sobresale un imponente bajorrelieve del escultor piurano Luis Felipe Agurto, que recrea la jura de la independencia del Perú por el general José de San Martín. A sus costados se exhiben los retratos de los libertadores José de San Martín y Simón Bolívar, pintados por el maestro Daniel Hernández, mientras que debajo luce el escudo nacional tallado en madera de caoba y recubierto con pan de oro.
Sobre la bóveda destaca una de las piezas artísticas más icónicas del Palacio Legislativo: un vitral de casi 74 metros cuadrados diseñado por el artista francés Gustave Pierre Dagrant. La obra representa un sol radiante cuyos rayos iluminan cuatro puntos cardinales donde están inscritos en latín: arte, paz, ley y justicia.
El hemiciclo también cuenta con galerías destinadas al público e invitados, desde donde miles de ciudadanos han seguido a lo largo de décadas los principales debates del Parlamento.
Con el retorno del Congreso bicameral, el Palacio Legislativo fue sometido a un amplio proceso de restauración y puesta en valor. Las intervenciones permitieron recuperar la apariencia original del hemiciclo mediante la eliminación de capas de pintura acumuladas durante décadas, y devolvieron a sus muros, molduras y acabados los colores y texturas que lucían en 1908, cuando fue inaugurado.
Una historia centenariaEl Congreso encarga al arquitecto francés Emilio Robert el proyecto original del actual Palacio Legislativo. Ese mismo año, mediante la Ley N.° 909, se declara de interés público la construcción de la sede del Parlamento.
El 24 de septiembre de 1908 se inaugura la primera estructura del Palacio Legislativo: el actual hemiciclo de la Cámara de Diputados.
El 13 de julio de 1912 culmina la construcción del hemiciclo de la Cámara de Diputados, junto con el Hall de los Pasos Perdidos y el pasadizo que comunica con la Presidencia del Parlamento.
Durante más de tres décadas permaneció en silencio. Ahora, con el regreso de la bicameralidad, el histórico hemiciclo del Senado volverá a abrir sus puertas para recibir las sesiones de la Cámara Alta y recuperar el protagonismo que tuvo durante buena parte del siglo XX.
Conocido como Hemiciclo Raúl Porras Barrenechea, el recinto, concluido en 1939, albergó las sesiones del Senado hasta 1992, cuando la instauración del Congreso unicameral puso fin al funcionamiento de esta cámara.
Su nombre rinde homenaje al historiador, diplomático y destacado parlamentario Raúl Porras Barrenechea, una de las figuras intelectuales más importantes del país.
El hemiciclo conserva un notable valor artístico y arquitectónico. Su elemento más representativo es el impresionante vitral de 214 piezas que presenta a la Madre Patria, rodeada de niños y enmarcada por los colores de la bandera nacional, símbolo de la unidad y la identidad del Perú.
Como parte del proceso de adecuación del Congreso al nuevo sistema bicameral, el recinto fue restaurado integralmente para recuperar su diseño original. Los trabajos devolvieron el color original a sus muros, restauraron el histórico vitral y rehabilitaron el estrado principal, el revestimiento de mármol de Carrara y los demás elementos patrimoniales que distinguen a este emblemático espacio.
La modernización también incorporó sistemas tecnológicos de última generación para facilitar el desarrollo de los debates y las votaciones de la Cámara de Senadores, combinando el valor histórico del recinto con las exigencias del Parlamento moderno.
1938 | Concluyen las obras del hemiciclo del Senado.
1939-1992 | El recinto alberga las sesiones ordinarias del Senado de la República.
2026 | Tras su restauración y puesta en valor, vuelve a abrir sus puertas para recibir a la nueva Cámara de Senadores.