| CECILIA MARTINEZ DEL SOLAR "Estoy
tranquila, porque sé quiénes asesinaron a mi esposo"
"Callaron
a Rodrigo, pero no a mí"
Susana Mendoza Sheen
Foto: Pedro Cárdenas.
No es tan seria como
parece. Fue muy tímida y tuvo que dejar de serlo apenas enviudó.
Cecilia Martínez del Solar tiene 48 años, es psicóloga
pero no ejerce y vive de la inversión en la Bolsa de Valores.
Habló con transparencia. Con rubores y certezas. Amó a
Rodrigo Franco y de esa relación aprendió que para hacer
política hay
que pensar en el bien común y dejar de lado los intereses personales
y subalternos.
Es
seria...
-La gente cree que soy muy seria. Me han visto así. Es el lado
de las responsabilidades que uno tiene en la vida cotidiana. Fui muy
introvertida. Cambié cuando enviudé, la timidez la tuve
que dejar de un día para otro. O me recuperaba o no. Me quedé
con tres niños a mi cargo.
¿Cómo era a los 20 años?
-Pesaba doce kilogramos más de los que tengo ahora. No me pintaba
nada. Llevaba el pelo corto. Era estudiosa y de pocos amigos. Así
me conoció Rodrigo.
¿Admiró a Alan García?
-En un inicio, sí. Me alegró muchísimo que saliera
de presidente y que Rodrigo participara en su gobierno.
¿Y en aquellos años intervino activamente en política?
-Para nada. Nunca soñé que terminaría haciendo
política. Mi profesión es psicóloga, no la ejerzo
pero me dedico, desde que enviudé, a la inversión en la
Bolsa de Valores de manera independiente. De eso vivo.
¿Qué habilidad hay que tener para hacerlo exitosamente?
-Mucha prudencia, analizar cada empresa, su historia. No es una Tinka.
No es difícil, pero hay que saber analizar la coyuntura social
y política del país, y ser muy ponderado.
¿Qué la moviliza a continuar investigando el asesinato
de su marido: la rabia o el amor?
-Una pregunta difícil. No tengo rabia, la gente puede pensar
que sí. Lo que ahora tengo es tranquilidad. Si debo escoger entre
esas dos opciones, contestaría que por amor, por lealtad a Rodrigo.
A él lo callaron y si yo callara, no lo representaría
adecuadamente.
¿No le parece un riesgo reabrir heridas?
-Más bien me parece un riesgo dejar una herida mal curada. Se
deben sanar no sólo los síntomas, sino también
las causas. Con eso uno puede pasar las páginas. Si no, se regresaría
todo el tiempo, porque no se solucionó el problema. Para mí
ya está resuelto, porque conozco la verdad.
Rafael Rey se opuso a la creación de una comisión
que investigase el caso Rodrigo Franco...
-No lo entiendo, cada vez me sorprenden más los políticos.
Nuestra clase política es deplorable.
¿Los partidos son organizaciones necesarias?
-Se hallan en crisis, tienen que fortalecerse y democratizarse. Deben
existir con cierta ideología, con determinados programas y parámetros.
En ellos se encuentran las escuelas de los jóvenes políticos
quienes serán los dirigentes del futuro.
¿Se siente con capacidad de hacer política partidaria?
-No. Si ingresé a la política es porque me dieron la oportunidad.
Fujimori me invitó. Claro, después me enteré de
toda la corrupción. Me equivoqué.
El PAP es un partido muy importante.
-Es el mejor organizado, el que más militantes posee, no se le
pueden quitar muchas cualidades que seguramente tiene. Pero hay bastantes
responsabilidades que no deslinda; por ejemplo, con Mantilla, ¿por
qué trata de decir que fue Sendero Luminoso? Que desmienta lo
que dicen los testigos.
¿Por
qué cree que no hace los deslindes?
-Usted conoce la respuesta. No lo podrá hacer, pues.
¿Ha visto a Alan García?
-No, pobrecito de él si lo encuentro.
¿Le interesaría?
-Para nada. Desperdiciaría tiempo.
¿Le ha costado dejar de hablar de Rodrigo Franco?
-Con mis hijos hablamos eventualmente de él. Es ocasional. Él
es un lindo recuerdo para mí.
¿Cuándo aceptó la pérdida?
-Ya hace varios años.
Y en estos 18 años, priorizó ser madre...
-Totalmente. Pero no ha tenido costos, más bien muchas compensaciones.
Para mí es una inversión maravillosa.
¿En qué momentos se ha sentido sola?
-En muchos, pero cada día me siento menos sola, porque mis tres
hijos están detrás de mí como robles. Sin embargo,
me siento sola como mujer...
¿A qué se refiere?
-A una pareja, por ejemplo...
Y le cuesta...
-Me cuesta horrores, porque no entiendo por qué los hombres de
Lima me tienen tanto miedo.
Es que es muy seria...
-Pero ya le he dicho que no soy tan seria. Mi imagen proyecta mucha
dureza, pero no soy así.
¿Le interesa hacer una carrera política?
-No le voy a decir que no. Pero no me interesa tanto hacer política.
Sin embargo, creo que la gente responsable y capaz debe hacer política.
Tengo mi vida hecha, quiero el bien común, me interesa defender
a los pobres, no voy a trabajar para mi propio bolsillo ni por cuestiones
subalternas. Si así fueran los políticos, otro sería
nuestro país. Quizás eso lo aprendí de mi relación
con Rodrigo.
Mi profesión es la psicología, pero no la ejerzo. Me dedico,
desde que enviudé, a la inversión en la Bolsa de Valores
de manera independiente. De eso vivo.
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